Deber y Deseo

La forma de(L) ser

Algunas reflexiones sobre la Técnica Alexander

Cuando empleamos la frase, “la forma de ser” nos referimos al caracter y personalidad, sin darnos cuenta de que la palabra forma, también incluye la parte física. Para mi esta frase implica que cuerpo y mente son uno y lo mismo, y no pueden ni existir ni comprenderse el uno sin el otro. En efecto, en esta idea se resume el concepto más importante sobre la Técnica Alexander.

¿Cuántas veces no me habré o me habrán dicho que algo no va bien, que debería cambiar algo en mi mismo, que no me gusta mi forma de(l) ser?

¿Cuántas veces no me he dicho que debería de tener una buena actitud o postura física y mental?, y así recuperar mi verdadera forma de(l) ser, y poder adaptarme mejor al hecho de estar vivo.

Lo intento con la mayor voluntad, con el mayor esfuerzo, una y otra vez, pero ante la persistencia de mi fracaso para cambiar lo que no me gusta acabo por perder hasta el deseo de seguir intentándolo.

¿Podría ser que ni el deber ni la voluntad (cuando la tengo), fueran los “medios por los cuales” propiciar el cambio que espero?

La experiencia transmitida a través de las manos y las palabras de mis profesores, me han hecho comprender que este instrumento de educación, que es la Técnica de F. M. Alexander (1869-1955), me ha proporcionado los nuevos “medios adecuados por los cuales” puedo acercarme al objetivo de cambiar lo que no va bien en mi.
Es lo que me ha ayudado a darme cuenta que:

    1. El principal error es intentar cambiar la forma de(l) ser, cuando aún no se está preparado para ello. Es decir, a través de: obligarse, el deber, el “tener que”.
    2. Aprender a “no hacer”. Dejar de obligarse. Dejar de hacer el deber y el “tener que”.
    3. Aplicar los dos puntos anteriores es lo que nos ayuda, gradualmente, a recuperar las ganas, el deseo.
    4. El deseo es lo que realmente nos mueve.

Desear crecer.
Desear conocer los límites en cada momento para así poder ampliarlos.
Desear desarrollar la libertad de elección.
Desear recuperar la forma de(l) ser.
Desear en definitiva… SER UNO MISMO

Antonio Moreno